jueves, 27 de octubre de 2016

Mamá

No quiero agregar demasiado a esto que escribí desde lo más profundo de mi corazón. Espero que les guste:



Vine y tan pronto ya me fuí
que no dejé que me vieras
por tenerle miedo al fin.

Pero no olvides que un día volveré
para no irme nunca más.
Que por lo que hoy estés sufriendo
el mañana lo sanará.

Mientras ámame con igual intensidad
y espérame con ansias
que ese día llegará.

Ese día esperado 
y el más soñado entre los dos,
será el primero de muchos,
será el inicio de nuestro amor.

Serás mi primer amor
y a tu lado dormiré.
Lloraré en tu regazo
y mi cielo serán tus manos.

Tus caricias, mi alivio
y tu mirada... El paraíso.

Me sentiré grande en tus hombros
y tomaré tu mano al andar.
Repetiré lo que me digas
hasta decirte Mamá.

Dibuja una sonrisa en tu rostro
y no pienses en llorar.
Recuerda,lo que más amo:
es a tí mamá.

Tus lágrimas de felicidad
serán las mías cuando te vea
sin saberlo ni pensarlo 
te amaré como a nadie más.


miércoles, 19 de octubre de 2016

#NiUnaMenos

Como alguna vez escribí mi blog fue creado para contar historias, cualquiera y hoy hay una para contar que envuelve muchas otras, todas tristemente con un final inesperado, antes de tiempo y en manos de quienes nos han visto por años como seres inferiores y con base a ello han cometido atroces asesinatos.
Es por ese lamentable motivo que hoy escribo porque se lleva a cabo una vez más una marcha de #NiUnaMenos con el propósito de que acaben los femicidios y la violencia de género porque #VivasNosQueremos. Parece increíble que hayamos llegado a este punto de tener que pedir sólo vivir o vivir y salir tranquilas sin el temor inminente de que nos pueda pasar algo.Pero claro y peor aún el miedo no sólo aparece respecto de aquellos extraños con mentes perversas, a veces y en muchos de los casos de los que tenemos noticias y tantos otros de los que no se visibilizan estas mujeres fueron víctimas de sus propias parejas, de quienes se llaman hombres y actúan cobardemente golpeando, violando, matando y hasta escondiendo sus cuerpos como si no se tratara de una persona sino tan sólo de un objeto desechable, que se usó y luego se tira, ahí con la basura, con los restos que ya nadie quiere.
Detrás de todas estas tristes noticias que llenan titulares de noticieros y diarios hay personas, con historias y familias. Historias que ni siquiera llegaron a escribirse porque un inmundo, alguien que no merece nada, decidió tomar su vida y terminar con ella. Y las familias desesperadas que buscaron intensamente a sus hijas, hermanas, amigas, sobrinas, etc el único consuelo que les queda es ver tras las rejas a los asesinos y que por fin se haga justicia y con ella una paz que no es tal pero a la que se espera algún día llegar.
Muchos son los ejemplos, muchas las mujeres que ya no están; Marita Verón salió de su casa y nunca más se la volvió a ver; Érica Soriano nunca fue encontrada y su pareja es el principal sospechoso de la muerte y desaparición de su cuerpo; Ángeles Rawson volvía de su colegio y días más tardes la encontraron envuelta en una bolsa de consorcio que había sido arrojada en un container de basura y posteriormente un empleado encontró su cuerpo en una cinta junto con un montón de restos de basura; y la más reciente Lucia, drogada, violada y asesinada.
Pero ellas no fueron las únicas. Lamentablemente algunos nombres se pierden porque todos los días hay nuevos casos y más brutales aún. Y hasta eso es injusto. Que una muerte sea desplazada por otra porque ninguna debió pasar. Todas deberían estar vivas, con sus seres queridos y cumpliendo metas. Siendo mujeres libres sin miedo a vivir.
Hoy seguramente murmurarán pensamientos machistas, retrógrados, arcaicos en contra de la marcha. Estarán los quejosos de siempre minimizando la cuestión y los hipócritas que alzan sus voces a favor mientras degradan, discriminan y excluyen a personas por su orientación sexual y autopercepción con un género distinto al sexo biológico por el otro lado. Seguirán reclamando que la comida esté hecha a tal horario y la casa impecable, que se ocupen de los hijos porque él trae el "pan a la mesa" y llega cansado como para realizar una tarea que es propia de la mujer. (Todavía sigo en la búsqueda por encontrar en qué parte de la vida, de escritos antiguos, esas tareas son exclusivas de nosotras).
Está tan enraizado la idea de mujeres en la cocina y hombres afuera que hasta nuestras pares son más machistas que los propios hombres aunque parezca ilógico e incoherente. Y claro es muy difícil dejar atrás siglos y siglos de una idea pensada por hombres que lo único que hacía e hizo fue colocar a la mujer en muchos peldaños abajo de la posición masculina, siempre privilegiada en cuanto ámbito pueda pensarse. Y hoy ya en el siglo XXI han habido muchos cambios y avances pero la deuda sigue siendo muy grande, y eso se puede observar a simple vista si prendemos la tele y la consigna es #NiUnaMenos.
Seguramente la situación no cambiará de un día para el otro como por arte de magia, porque revertir esta situación depende de nosotros, de tomar conciencia y educar que las mujeres también somos personas, ni menos ni más que nadie. Que no es nuestro ámbito exclusivo el del hogar y la cocina. Que podemos optar por no querer ser madres, ni que el sueño es casarnos; de que si alguna dijo NO eso es lo que significa y no querer forzarla a nada. O que si en cambio "fue al frente" eso no la hace menos mujer o una puta o merecedora de que la violen y luego la maten. Que si se enamoró de otra mujer no necesita de un hombre para que cambie de "opinión" porque no encontró al indicado. Que si quiere vestirse de la manera que más le plazca no sea vista como objeto sexual ni se indague qué llevaba puesto cuando decidieron llevársela, drogarla, violarla...matarla. Que ingrese a un puesto laboral por su idoneidad y no porque el jefe la ingresó y ascendió con otras intenciones. Que pueda ser independiente personal y económicamente sin estar atada y a merced de un hombre violento del cual dependen tanto ella como sus hijos. Que sean escuchadas, atendidas, protegidas por todos los organismos e instituciones. Que no queden desamparadas y con miedo a una muerte que se puede evitar. Que dejen de sumarse muertes que no hacen más que restar en la sociedad en la que vivimos. Que éste sea el inicio para dar fin a tanto sufrimiento, no sólo por el tuvieron que pasar todas estas chicas sino sus familias, las que no volverán a ser las mismas porque ya no están ni estarán. Que nunca más seamos #NiUnaMenos.


lunes, 17 de octubre de 2016

Por la mañana

Esto escribí hoy bien temprano mientras esperaba y la espera es siempre eterna:



Mi pedacito de cielo 
a esta hora de la mañana
lo veo a través de una ventana
que me invita a contemplarlo.

El color celeste intenso
con sus rayos que atraviesan
me dan su bienvenida,
empieza un nuevo día.

Y como todo es menos doloroso
si hay melodía de fondo
el canto de los pájaros
hacen de ello lo propio.

El viento tenue que acompaña
y sopla lento entre las ramas
despojan las dudas
y me aclaran el panorama.

Los primeros buenos días
de la gente cansada,
que continúa en sus sábanas
y sus sueños en las almohadas,
se dirigen a sus labores
renegando de su suerte.

Los más pequeños y no tanto
comienzan la actividad escolar
y disimulan escuchar a sus maestras
cuando lo que quieren es jugar.

Sus madres en general
vuelven al hogar
y muchas otras al trabajo van.

Pero lo que tienen en común todas esas mujeres
es el amor por sus hijos
y ellos respecto de ellas ansiosos esperan verlas.

Llegado el mediodía algunos regresan
a casa contentos: saben que hasta mañana
guardan el cuaderno.

Mientras hay otros que recién entran
esperando que el reloj toque las cinco.

A la noche todos juntos, mamá, papá y los niños
o mamás y papás en familia
se comentan su día repasando qué fue lo que hicieron
pronto hay que ir a descansar para esperar al nuevo día.

domingo, 2 de octubre de 2016

Verdadero Amor


Me encantó. Aunque muchos y hasta yo a veces no crea o crea a medias en las buenas acciones de la gente siempre esa misma te demuestra que existe. Y también que el amor todo lo puede como en las novelas que pasan y no nos cansamos de ver. Yo he visto una pareja así. Llenos de amor. Ella débil por su enfermedad y él dispuesto a bajarla del colectivo en sus brazos. Eso inspiró en mí unas rimas que pronto publicaré. Quizás haya sido yo una más de los testigos de ese amor. Quizás los protagonistas de mi poesía sean estos mismos. No sé. Todo se resume en amor del verdadero.

http://www.infobae.com/teleshow/infoshow/2016/09/16/diego-y-daniela-no-son-ricos-ni-famosos-pero-su-historia-de-amor-conmovio-al-pais/

Esto escribí el diez de marzo después de ver una situación similar:

He visto muchas situaciones sentada en mi sillón.
He visto personas y personajes, de esos que dan en televisión.
He visto novelas, películas y series y todas ellas, 
que trataban de amor,
nunca fueron tan reales como las que vieron mis ojos hoy.
Porque ellos vieron una pareja que se tenían mucho amor.
Él la quería tanto que nunca la dejó.
No dejó que ella, sola, bajara de aquel vagón.
Pues les parecerá raro esto que cuento hoy.
¿No dejó que bajara sola?
Claro, no les he contado que ella enfermó.
Enfermó muy tristemente y sin fuerzas la dejó.
Y él enseguida, en sus brazos
fue que la tomó.
Ellos bajaron y yo seguí mi viaje.
No sé que será de ellos hoy.
Sólo sé que mis ojos vieron amor verdadero entre ellos dos.

Mientras, pasa el tiempo aquí...

Qué hace una persona a estas horas de la madrugada despierta?. Varias son las respuestas. Algunos tienen el mal hábito de dormirse cuando hay que levantarse; otro que está trabajando; el estudiante que prepara su examen; la mamá que escuchó llorar a su bebé y se levantó a calmarlo; el desvelado que relojea redes y se pierde en ellas; el que decidió actualizarse con su serie favorita: el trabajador responsable que debe entregar su trabajo y ultima detalles; los enamorados que se cuentan y proyectan su futuro: los cantantes yendo de un punto del país a otro; y así infinidad de situaciones que se dan a un mismo tiempo y diferentes entre sí, en lugares y contextos diversos.
De hecho yo a esta hora (3:11 am) estoy escribiendo no sé bien qué pero lo estoy haciendo. 
Pienso que en otros lugares en estos momentos el sol brilla y ya es de día, que mientras todos aquí, en esta parte del planeta, allí debajo de todos, descansamos (o deberíamos) hay quienes se enfrentan al nuevo día.
Porque el espacio y el tiempo es relativo, como todo en la vida. 
El espacio más chico en metros será el más grande por como nos hace sentir. El más deseado de los lugares no será físico sino uno que viene acompañado de esfuerzo y sacrificio. Cuántos decimos a diario quiero estar en su lugar, quiero llegar ahí. Pero ahí no es la tarima donde das el discurso de agradecimiento o donde te entregan el diploma...Ahí es un concepto abstracto. Ese lugar, ese espacio reducido, decorado es la culminación de una construcción de deseos, esfuerzos y dedicación. Los cimientos de ese espacio no físico.
Y el tiempo es más relativo aún. Los minutos vuelan pero son siempre iguales. Las horas se repiten y regresan a su inicio y es todo un eterno círculo al que caemos en todo momento.
Los segundos que componen minutos y éstos que programan horas para derribar días que se agrupan de a siete y vuelve a comenzar. Los días en cuatro semanas culminan un mes para darle la bienvenida a otro que tendrá o no la suerte de contar con un miembro más en su semana. 
Y mientras nosotros atados al tiempo que pasa y retoma y nos deja atrás.
Pero como todo lo relativo dependerá del contexto para verificar cuán bueno ha sido con nosotros. Un año no será mucho tiempo pasado si ha tenido en su vida un bebé. Pero diremos que un año en una relación es casi considerarla estable "en los tiempos que corren". 
La edad que resulta el árbitro para juzgar cómo ha pasado el tiempo será la suficiente o no depende para qué. Si me quiero ir 10 años no parecen ser los correctos, no lo son. Pero sí para hacer las tareas escolares sola, para lograr esa independencia que a esa edad no pretendo. 
La mayoría de edad es algo muy indeterminado. Los 18 es el número clave parece. Si los comparo con el tiempo vivido no parece demasiado y verán que al mismo tiempo sí. Casi dos décadas que si se computan en un trabajo es más días de vacaciones y ni hablar si de matrimonio se trata. Veinte años con otra persona es todo un número quizás más de los que se tenía cuando la gente se casaba y abandonaba el hogar. China es un ejemplo de ello pero Argentina no fue menos.
En definitiva un segundo es pasado y lo dejé atrás después de escribir esta última letra y siempre nos van a faltar segundos en nuestras vidas porque nunca ni el tiempo será suficiente ni el espacio será algo que pueda tocar.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Un poco de Vida

Dejemos el egoísmo de lado. Vivamos el día sin pensar demasiado en el mañana. Lo que importa es el hoy. Esas y muchas frases nos (me) encanta decirlas o pensarlas más bien porque la realidad es esa y nadie la puede cambiar. La puede amoldar, disimular o simplemente girar la vista para otro lado y seguir, continuar, mirar hacia adelante, hacia lo que queremos ser, hacia el sueño que vive latente y espera despertar por fin. Es importante que vivamos, que nos dé gusto despertar todos los días porque tenemos por qué o por quién. Es vital rodearse de aquellas personas que nos transmiten su cariño, su amor, su protección, que comparten su vida, sus días. Está claro que la vida no es fácil, ni siquiera cuando se es chico y creíamos que el problema más grande era no poder jugar todo el tiempo, que mamá o papá quisiera más a uno de tus hermanos o que no nos querían por el reto o el "castigo" cuando nos portábamos mal. Siempre en todo momento se nos presentan problemas, obstáculos, cuestiones que parecen ser las peores de sobrellevarse y dejar atrás. A medida que pasan los años, que vas "creciendo" también parece que todo es más difícil. Ya no es lidiar con no salir a jugar o aguantarse horas sin tu juguete o juego favorito. Ahora es más tareas, más exámenes y los problemas típicos de la adolescencia. Los primeros amores, la desilusión, no encajar en determinado grupo y hacerlo todo para que te acepten o simplemente ser uno y no importar qué dirán ni nada ni nadie. Y con los años adolescentes viene la rebeldía, el creer que ya crecimos lo suficiente y alejarnos de los consejos de papá y mamá, de que somos seres independientes, de que ya no nos pueden decir nada porque "ya somos grandes". Lo creíamos en verdad. Pero otra vez la vida, la realidad nos demostró que nunca se es grande, que siempre vamos a necesitar del abrazo de mamá, del consejo de papá y viceversa. Que hay problemas más grandes, más difíciles que no gustarle al chico/a de tu clase o no ser la más popular del colegio, porque ahora es empezar una nueva etapa, es entrar al mundo de los adultos dicen. Sí, claro, cuando decidís por propia elección o por tradición familiar seguir esa carrera y te sumergís en la vida universitaria tan pesada y a la cual hay que dedicarle gran parte de tu tiempo y, en definitiva, de tu vida porque en el medio hay que trabajar y no siempre se encuentra al primer intento o suele ser más tedioso que la carrera en sí. Porque ese trabajo que sustenta el estudio es espantoso no sólo por el pobre sueldo que se recibe sino por la gente con la que se trabaja, etc, etc. Y este sí resulta un problema difícil de saltar porque ya somos adultos y por ende independientes económicamente o por lo menos eso se supone cuando hablábamos de adultez, cuando allá a lo lejos queríamos ser grandes. Después nos damos cuenta que no jugar, no ser la chica/o popular era lo mejor que nos podía pasar porque del otro lado y en todo momento estarían nuestros padres que nos harían sentir que todo lo malo dura un momento y después se va. Pero y aunque en esta etapa y en todas las anteriores y las que vendrán ellos estarán para nosotros, lo cierto es que es ahora nuestro problema y objetivo salir adelante, continuar, vivir el presente, buscar ir hacia donde queremos estar y ser, total ellos siempre estarán para decir que todo pasará, que nos quieren, que somos su orgullo.
Los problemas son y serán difíciles pero no imposibles de superar. Siempre pensaremos que "a mí me pasa de todo", que nuestros problemas son los peores, que nadie nos supera en sufrimiento. Y en algún punto hay cierta verdad en ello pues el efecto dominó se hace presente ante cada problema y eso implicará creer que la mala suerte nos persigue, y como consecuencia nadie pasa por lo que vos pasás o sufrís pero la vida y el mundo es inmenso y nos demuestra que siempre hay alguien que sufre más que vos y aún así tiene esperanzas y ganas de vivir, que sonríe porque ve salir el sol o escucha el sonido de los pájaros o porque tiene un día más en la vida que quizás de a poco se le va apagando. Cómo no creer y concluir que nada es un problema cuando ves a un niño jugar estando internado y su sonrisa hace desaparecer todo dolor. Cómo decimos tener problemas cuando no estamos en la piel de una madre, de un padre que ve sufrir e irse a un hijo o no atravesamos el extenuante tratamiento para quedar embarazada y nunca poder conseguirlo y ese resulta el mayor de tus anhelos. Nos tomamos la licencia de quejarnos, de lamentarnos porque así somos individualistas y egoístas, creyéndonos dueños de un dolor que no es tal, de un problema ante el cual podemos hacerle frente o esperar que nos pase por arriba. Lo digo porque sé qué es lamentarse y preguntarme por qué a mí cuando en realidad existen personas que lo han vivido todo, bueno y malo y siguieron adelante. Lo digo porque un nene me demostró sin querer que la actitud ante los problemas lo es todo. Que nada ni nadie puede limitarte, que los ojos no detienen tu vida y lo que ellos transmiten sólo dependerá de uno. Porque a su edad se comportó como el adulto que muchos no somos y me llevó a muchos años atrás en mi vida a reflexionar cuán diferente sería mi perspectiva  y actitud ante la vida si sólo hubiese enfrentado mis problemas en mi favor y sin importar el qué dirían o el cómo me miraban. Él era él y con eso fue suficiente para que yo lo admirara y entendiera que el problema es tal si queremos que así sea.

domingo, 11 de septiembre de 2016

Uno que quiere por dos

Sí alguna vez les pasó que de repente uno quiere por dos, este poema refleja un poco eso o no sé, tan sólo surgió.



Te escribo para que me leas
y es inútil, pues ni te enteras.
Invento que te hablo y que al fin respondes.
Recreo en mi mente eventuales situaciones
y no me doy cuenta que son solo ilusiones.
Vuelvo a hablar a través de los versos
y son las rimas lo único que tengo.
Porque nada tiene sentido 
que el sentido común entienda.
Cómo es que me dijiste lo que no recuerdas?
Es extraño pensar y pensarte.
Sé que allí estás y te esfumaste.
Ni siquiera entiendo el curso de lo que escribo 
si esto jamás será leído.
En tu felicidad te veo y es a mí a quien no entiendo.
No puedo escurrirme ahí, donde no pertenezco.
Pero suele ser así de igual mi situación 
cada vez que encuentro mi corazón.