Es época de fiestas y se supone que lo que debería reinar es felicidad, armonía, amor, unión familiar y varios etcs... Pero de un tiempo acá he notado, tanto personal como generalmente, una especie de agotamiento y ese deseo de que "pasen rápido" las fiestas, que lo último que suele hacerse es eso: festejar, porque provoca stress estar en todos los detalles, incluso juntarse con quien no tenés ganas por una cuestión de costumbre o con quien te llevás pésimo pero hacés como si nada hubiera pasado (hipocresía total, todos, en algún momento de nuestras vidas)
Es entendible cuando no hay nada que festejar, cuando no está un ser querido, cuando a tu alrededor es dolor y sufrimiento que tu espíritu no sea el navideño. Aunque no queda claro a qué se refieren con ello.
Y aunque a veces no nos toque de cerca, ponerse en el lugar del otro, en su dolor, por el momento que esté pasando, nos hace entender esas ganas de no festejar, de no querer reunirse, de estar solo, viviendo un día más, como cualquier otro.
Siempre he dicho que estas fechas en particular son eso, fechas... Que es inútil maldecirlas, querer que no existan o un sinfín de descripciones negativas.
Claro que hay una cuestión comercial (como todo lo que nos rodea), que hay un discurso lindo y feliz y un cuento para chicos. Pero vamos! que cuando lo éramos ansiábamos que llegara medianoche para ver qué nos traía 'papá noel'. Y en ese instante, pequeño y efímero, éramos felices. Creíamos en lo que no era y muchas veces decidimos seguir creyendo porque no perdíamos o no queríamos perder esa ilusión, aunque ya supiéramos la verdad.
Y cuando la verdad se revela te das cuenta que creciste y viviste engañado, pero la intención lo valía y lo sigue valiendo.
Me quedo con las caritas de los más peques que rebosan de felicidad, quizás la que no encuentran en sus familias o no la conocen porque su vida está repleta de dolor.
Incluso si nos hace quedar como hipócritas, prefiero una navidad que alegre vidas que se encuentran apagadas. Las vidas de los chicos que con poco o mucho son felices, porque su ilusión y su inocencia es algo que se tiene en un corto período de tiempo y luego se va, a medida que nos hacemos 'grandes' y olvidamos esas dos cuestiones.
Nos volvemos un poco todo lo que antes no, nos hace no querer vivir navidades o vivirlas siendo o haciendo lo que no somos... Ser hipócritas.
Qué bueno sería volver a ese momento de la vida donde vivíamos de la ilusión y la inocencia. De esa manera seríamos felices sin saber que otros no lo son o no pueden serlo, que mientras yo juego con mi regalo de navidad, otro ni siquiera sabe qué es un juguete. Y sí suena a egoísmo y un egocentrismo despreciable. Yo lo llamo la burbuja que evita que vea una realidad triste, una que no quiero ver pero que existe y no sé si alguna vez podrá cambiar. Yo deseo que sí, que los niños sean niños y sólo conozcan de ilusión e inocencia y no de guerras, muerte o sufrimiento. Que se cansen de jugar y no de trabajar. Que nadie les arrebate su niñez de ninguna manera. Que vivan, y crezcan llenos de sueños y metas por lograr, con un corazón guiado por la nobleza, la bondad y sin haber nunca perdido una pizca de ilusión y la inocencia propia esperando lo mismo del otro lado.
Hay momentos o fechas que mientras unos festejan, otros no. Prefiero 'festejar' viendo sonrisas verdaderas y agradecidas, porque prefiero ver el vaso medio lleno (lleno de felicidad).
Encontré el arte de hablar sin emitir palabra, de decir muchas cosas a través de mi palma.
martes, 27 de diciembre de 2016
jueves, 15 de diciembre de 2016
Si Miraras
Si miraras en la ventana y me encontraras,
¿qué me dirías?...
porque yo te busco en ella y veo cenizas
Algunas se pegan en el mojado vidrio
otras vuelan rápido con un viento fugaz.
Si miraras mis ojos y encontraras una lágrima por caer
¿serías capaz de detenerla sin que al suelo llegue?
Porque he querido secar las tuyas pero tus ojos no se dejan ver.
Se mantienen cerrados ante mi presencia.
Si miraras a tu alrededor y no me vieras
¿encontrarías la manera de encontrarme?
Porque en mis sueños siempre apareces
pero no puedo encontrarte.
Si miraras a mi corazón y vieras
que cada latido es tuyo
No harías lo que haces
Si miraras más allá de tí
entenderías el por qué.
Si miraras a la puerta y me he ido
es porque de tanto buscarte me he perdido.
lunes, 12 de diciembre de 2016
La infelicidad que te mete en otras vidas
Así como desean que nunca lo estés
también cuando lo estás te señalan,
porque no es la indicada
porque no es lo suficiente.
El cerebro te carcomen y no paran de susurrar
Les encanta meterse en vidas sin las de ellos mirar.
Le escapan temerosos
al siempre "qué dirán"
por mirarlos a ellos
se olvidaron de amar.
Y nunca habrá qué les haga bien
son especialistas
en la disconformidad.
Queriendo ser más que otros
se olvidaron del atrás
y dejaron en el camino
lo que llamam humildad.
Impregnaron en sus hijos
esos pensamientos
y éstos siguieron sus pasos
sólo por contentarlos,
Ahora visten trajes costosos,
perfumes de los caros,
bolsos de marcas,
relojes de oro.
Se muestran poderosos
ahora que están en la cima
ven a los de abajo
como si fueran hormigas.
Pero siguen igual que antes
mirando al de al lado
con aires de soberbia
creyendo ser más importantes.
Pasean tomados de la mano
pero no hay en ellos amor,
solo conveniencia y ese inmenso dolor.
Apartados de la vista pública,
cada cual por su lado
se liberan de sus cadenas
y reflotan quiénes son.
Ella, la chica con belleza envidiable,
enamorada de quien no debe
según la mirada de sus padres.
Nacida única hija,
llena de 'caprichos' y regalos,
fue a los mejores colegios,
se codeó con adinerados.
Pretendían para ella
una boda de ensueño
con el chico más apuesto
y bien posicionado,
Y él, el menor de dos hermanos,
siempre relegado,
quería ser el mejor
y nunca más ser comparado.
Cuando el éxito tocó su puerta,
después de años de luchar,
quiso demostrarle a su padre
que también él podía ganar.
Y en una de esas fiestas,
con mucha gente desconocida,
ella y él se encontraron.
con una copa de por medio,
comenzaron a hablar.
Como si se conocieran de tiempo atrás,
la charla les resultó más entretenida
que todo lo demás.
Y aún sin conocerse lo suficiente,
fueron tan genuinos los dos
que se contaron sus secretos,
que antes ninguno contó.
Ambos compartían la infelicidad
de no poder vivir sus vidas,
llevaban máscaras pesadas
de noche y de día.
El tiempo entre ellos más los unió
tanto fue así que hasta los casó.
No por amor precisamente
sino por resignación.
Y de esa manera ganaban los dos.
Ya no habrían más preguntas
que más que preguntar
parecían criticar.
Pero la solución se tornó un tormento
pues empezaron las preguntas
'para cuándo el nieto'?
Y ellos sabían que eso era imposible
pero la presión fue aumentando
volviéndolos infelices.
Mientras tanto,
ante el mundo
estaban felizmente casados.
pero entre ellos el trato era; cada cual por su lado.
Ella con el amor de su vida
que no cumplía los requisitos
de un padre muy controlador.
Y el peor de los defectos,
en vista de aquel señor,
era no poseer muchos bienes,
pero le sobraba amor.
Él mantenía una relación
que sabía nunca iba a prosperar.
Por más que fuera feliz
su familia nunca la iba a aprobar.
Escuchó por años a su padre despotricar
contra el hombre que amaba a otro hombre
'que es antinatural'
'que nunca aceptaría un hijo homosexual',
'que antes muerto'
y muchas cosas más.
Evitando ese sufrimiento
eligió vivir otra vida
formando una pareja
con quien no quería.
a los ojos de una familia
que no lo comprendería
Y ella optó por hacer lo mismo,
y así para ambos el abismo se les abrió.
Hundidos en la infelicidad y tristeza
con otros pagaban sus malas vidas.
Criticaban y envidiaban a todo aquel que veían feliz
maldecían sus vidas y empezaron a odiar.
Al otro, al de al lado, al de arriba.
Odiaban el mundo
y sus miserables vidas.
Intentaron tapar el sol con un dedo
llenaban sus vacíos con cosas materiales,
maltrataban a todos de forma muy cruel,
se creían superiores
para sentirse mejor.
Hasta que la realidad les explotó en la cara.
cuando se vieron solos,
a su alrededor y en su interior.
Ya ni los viejos amigos quedaban
que con su fría y distante actitud apartaron.
Y entonces el coraje se apoderó de ambos.
Decidieron enfrentar a sus familias
no sin miedo pero con valentía.
Él dijo estar enamorado de alguien
que no era su esposa.
Su familia no lo podía creer.
Pensaban que estaba con otra.
Pero los interrumpió firme
y de su boca salió,
'no es mujer, sino hombre
el que me enamoró'.
Luego de un rato de allí se marchó
sin escuchar lo que dirían
a los ojos los miró
como diciendo 'por fin saben quién soy'.
Por su parte, ella enfrentó a su padre.
le contó que el matrimonio era mentira.
Que a ese hombre no amaba
que a otro quería y él también la amaba.
La charla se volvió discusión,
y entonces decidió
lo que hacía mucho debió:
decidir en su vida
y más en el amor.
Se retiró con su amado,
aliviada por dentro
por fin estaba con quien
amaba en serio.
Y desde ese día los dos
comenzaron de cero
cada cual por su lado
pero no ya mintiendo.
Y eran felices por primera vez,
ya no les importaba el 'que dirán',
ni les importaba las vidas ajenas,
ni se creían superiores,
tampoco guiaban sus pasos
lo que decían sus padres.
Volvieron a ser lo que alguna vez fueron,
gente común que vive su vida
buscando la felicidad sin cambiar su rumbo.
miércoles, 7 de diciembre de 2016
Marcas: En ellas Estoy Yo
Y mis marcas son mías.
Las físicas, las del alma.
Las que oculto pero no engañan.
Las que me recuerdan quién soy y adónde estuve.
Las que creí curadas y siempre duelen.
Las viejas y olvidadas
las nuevas e inminentes.
Las que me alejaron de tí
y me hicieron indiferente.
Las que odiaron mis ojos
y los tuyos resaltaron.
Las que quise ocultar
y no se dejaron.
Las que evité sonriendo
y por dentro sangraron.
Todas mis heridas son mías
y forman parte de mí.
Aunque quisiera que no,
en ellas estoy yo.
Y ahí, con mucho temor y miedo
es donde frena el corazón.
Evitando la pregunta más me alejo de vos.
y no me doy cuenta que así
no saben quién soy.
Y claro, lo siento,
es mi mala información
la que te hace creer que nada pasó.
Que no hay tristeza
ni nunca la hubo,
cuando muy bien sabes que siempre estuvo.
Que existieron días de esos
donde el abrazo es lo que más necesitás
como estar en silencio,
sin nadie a quien hablar.
Y así, de a poco,
una marca tapa la otra.
Una herida que no se ve,
la que no quisieras ver.
La que provoca llantos y angustias
e impide avanzar
creyendo ser tu límite
aunque no lo quieras.
Todo está en tu mente
y lo superarás.
Un Mundo Virtual
Estaba pensado en el mundo virtual que nos invade. El mismo que ahora me permite estar escribiendo aquí y que pueda ser leído en otras partes, más cercanas o más lejanas, cuando de otra manera no pudiera ser posible.
Cuántas personas se empiezan a conocer a través de una pantalla, casualmente, porque uno vio una foto de perfil y le resultó interesante y, entonces, toma coraje y como diciendo "hola" envía la solicitud expectante a que fuera aceptada. Y cuando lo es, casi triunfante, entablan una conversación. Al principio con respuestas cortas, más bien cortantes. Al punto de responder por no parecer alguien desagradable e histérico. Las preguntas típicas con sus típicas respuestas van de a poco surtiendo efecto. Y así lo que al principio era monosilábico se torna una cadena de oraciones que dan el pie a repreguntas y puntos de vistas, experiencias, etc.
El tiempo pasa, y la rutina de pasar horas frente a una pantalla que separa y a la vez une vidas se hace día a día más estable. Se espera la conexión, un comentario en cada tonta publicación, un "me gusta", retweet y todo tipo de emoticon que se manifieste para saber que está del otro lado mirándonos sin hacerlo, leyéndonos, riendo con nosotros. Porque esa es la manera que tenemos hoy de comunicarnos. Cercanos en línea y lejanos físicamente. Conocemos mucho del otro y no sabemos cómo son. ¿No es eso una real contradicción?.
Con todo, no podemos estar al margen. No, aunque quisiéramos. La realidad está globalizada y nadie podrá volver atrás.
Todos somos rehenes involuntarios y nos gusta estar on line. Expresamos cada sentimiento a flor de piel y lo exponemos en los caracteres que nos permite cada red social. Algunos más y otros no tanto como quienes se conectan y son observadores privilegiados sin esbozar palabra alguna. Los que juegan a diestra y siniestra. Los que llenan muros y publicaciones con 'selfies' y notas al pie, con mensajes poco ocultos e indirectas con nombre y apellido. También los que aman compartir cosas chistosas, los defensores y amantes de animales. Tampoco falta el que descarga su ira y descontento con la vida con todas las peores expresiones, el que es positivo a más no poder, los más religiosos compartiendo imágenes de jesús y frases de ese estilo. Los enamorados que se dedican canciones. La moda de etiquetar fotos propias a contactos y 'amigos'. Quienes publican esperando una 'firma' o 'devolvé' (creo que así se hablan), las que suben fotos diciendo estar feas, los que hacen catarsis de sus presentes poco felices, los que escriben estar felices por llegar a una meta o estar cerca de hacerlo; los que hacen viajes y muestran los paisajes a los que acudieron; los que publican temas de sus bandas favoritas; los que utilizan las redes para promocionar sus proyectos y expresan sus convicciones políticas y estamos aquellos que hacemos un poquito de todo eso y lo volcamos en un blog porque resulta más "cool" (?).
No sé cuán cierto es todo lo que escribí o cuán lejano sea de la realidad, pero una cosa sí es cierta en este momento escribo a través de un teclado y alguien más es mi rehén involuntario cuando de curioso lee lo que 'escribo'.
No sé cuán cierto es todo lo que escribí o cuán lejano sea de la realidad, pero una cosa sí es cierta en este momento escribo a través de un teclado y alguien más es mi rehén involuntario cuando de curioso lee lo que 'escribo'.
sábado, 5 de noviembre de 2016
Ahora por fin
Si te das cuenta a tiempo mucho mejor...
Tiempo atrás hubiera seguido tus pasos
pero se dirigen en sentido contrario.
Hubiese insistido, aunque sea tímidamente.
Te hubiese escrito sabiendo el poco interés.
Lo habría hecho sin pensarlo, pero hoy ya cambié.
Entendí que no vale la pena
estar insistiendo
cuando del otro lado se encuentra una pared.
Y de ese modo concreto el "tu y yo" ya no existe...
Lo cierto es que en verdad nunca haya sido así.
Quizás me otorgaste señales que no supe (quise) descifrar,
me hablaste sin decirlo y no llegué a escuchar.
Y ahora por fin que te dejo atrás
no vuelvas con tus vueltas
ya no me quiero marear.
jueves, 27 de octubre de 2016
Mamá
No quiero agregar demasiado a esto que escribí desde lo más profundo de mi corazón. Espero que les guste:
Vine y tan pronto ya me fuí
que no dejé que me vieras
por tenerle miedo al fin.
Pero no olvides que un día volveré
para no irme nunca más.
Que por lo que hoy estés sufriendo
el mañana lo sanará.
Mientras ámame con igual intensidad
y espérame con ansias
que ese día llegará.
Ese día esperado
y el más soñado entre los dos,
será el primero de muchos,
será el inicio de nuestro amor.
Serás mi primer amor
y a tu lado dormiré.
Lloraré en tu regazo
y mi cielo serán tus manos.
Tus caricias, mi alivio
y tu mirada... El paraíso.
Me sentiré grande en tus hombros
y tomaré tu mano al andar.
Repetiré lo que me digas
hasta decirte Mamá.
Dibuja una sonrisa en tu rostro
y no pienses en llorar.
Recuerda,lo que más amo:
es a tí mamá.
Tus lágrimas de felicidad
serán las mías cuando te vea
sin saberlo ni pensarlo
te amaré como a nadie más.
miércoles, 19 de octubre de 2016
#NiUnaMenos
Como alguna vez escribí mi blog fue creado para contar historias, cualquiera y hoy hay una para contar que envuelve muchas otras, todas tristemente con un final inesperado, antes de tiempo y en manos de quienes nos han visto por años como seres inferiores y con base a ello han cometido atroces asesinatos.
Es por ese lamentable motivo que hoy escribo porque se lleva a cabo una vez más una marcha de #NiUnaMenos con el propósito de que acaben los femicidios y la violencia de género porque #VivasNosQueremos. Parece increíble que hayamos llegado a este punto de tener que pedir sólo vivir o vivir y salir tranquilas sin el temor inminente de que nos pueda pasar algo.Pero claro y peor aún el miedo no sólo aparece respecto de aquellos extraños con mentes perversas, a veces y en muchos de los casos de los que tenemos noticias y tantos otros de los que no se visibilizan estas mujeres fueron víctimas de sus propias parejas, de quienes se llaman hombres y actúan cobardemente golpeando, violando, matando y hasta escondiendo sus cuerpos como si no se tratara de una persona sino tan sólo de un objeto desechable, que se usó y luego se tira, ahí con la basura, con los restos que ya nadie quiere.
Detrás de todas estas tristes noticias que llenan titulares de noticieros y diarios hay personas, con historias y familias. Historias que ni siquiera llegaron a escribirse porque un inmundo, alguien que no merece nada, decidió tomar su vida y terminar con ella. Y las familias desesperadas que buscaron intensamente a sus hijas, hermanas, amigas, sobrinas, etc el único consuelo que les queda es ver tras las rejas a los asesinos y que por fin se haga justicia y con ella una paz que no es tal pero a la que se espera algún día llegar.
Muchos son los ejemplos, muchas las mujeres que ya no están; Marita Verón salió de su casa y nunca más se la volvió a ver; Érica Soriano nunca fue encontrada y su pareja es el principal sospechoso de la muerte y desaparición de su cuerpo; Ángeles Rawson volvía de su colegio y días más tardes la encontraron envuelta en una bolsa de consorcio que había sido arrojada en un container de basura y posteriormente un empleado encontró su cuerpo en una cinta junto con un montón de restos de basura; y la más reciente Lucia, drogada, violada y asesinada.
Pero ellas no fueron las únicas. Lamentablemente algunos nombres se pierden porque todos los días hay nuevos casos y más brutales aún. Y hasta eso es injusto. Que una muerte sea desplazada por otra porque ninguna debió pasar. Todas deberían estar vivas, con sus seres queridos y cumpliendo metas. Siendo mujeres libres sin miedo a vivir.
Hoy seguramente murmurarán pensamientos machistas, retrógrados, arcaicos en contra de la marcha. Estarán los quejosos de siempre minimizando la cuestión y los hipócritas que alzan sus voces a favor mientras degradan, discriminan y excluyen a personas por su orientación sexual y autopercepción con un género distinto al sexo biológico por el otro lado. Seguirán reclamando que la comida esté hecha a tal horario y la casa impecable, que se ocupen de los hijos porque él trae el "pan a la mesa" y llega cansado como para realizar una tarea que es propia de la mujer. (Todavía sigo en la búsqueda por encontrar en qué parte de la vida, de escritos antiguos, esas tareas son exclusivas de nosotras).
Está tan enraizado la idea de mujeres en la cocina y hombres afuera que hasta nuestras pares son más machistas que los propios hombres aunque parezca ilógico e incoherente. Y claro es muy difícil dejar atrás siglos y siglos de una idea pensada por hombres que lo único que hacía e hizo fue colocar a la mujer en muchos peldaños abajo de la posición masculina, siempre privilegiada en cuanto ámbito pueda pensarse. Y hoy ya en el siglo XXI han habido muchos cambios y avances pero la deuda sigue siendo muy grande, y eso se puede observar a simple vista si prendemos la tele y la consigna es #NiUnaMenos.
Seguramente la situación no cambiará de un día para el otro como por arte de magia, porque revertir esta situación depende de nosotros, de tomar conciencia y educar que las mujeres también somos personas, ni menos ni más que nadie. Que no es nuestro ámbito exclusivo el del hogar y la cocina. Que podemos optar por no querer ser madres, ni que el sueño es casarnos; de que si alguna dijo NO eso es lo que significa y no querer forzarla a nada. O que si en cambio "fue al frente" eso no la hace menos mujer o una puta o merecedora de que la violen y luego la maten. Que si se enamoró de otra mujer no necesita de un hombre para que cambie de "opinión" porque no encontró al indicado. Que si quiere vestirse de la manera que más le plazca no sea vista como objeto sexual ni se indague qué llevaba puesto cuando decidieron llevársela, drogarla, violarla...matarla. Que ingrese a un puesto laboral por su idoneidad y no porque el jefe la ingresó y ascendió con otras intenciones. Que pueda ser independiente personal y económicamente sin estar atada y a merced de un hombre violento del cual dependen tanto ella como sus hijos. Que sean escuchadas, atendidas, protegidas por todos los organismos e instituciones. Que no queden desamparadas y con miedo a una muerte que se puede evitar. Que dejen de sumarse muertes que no hacen más que restar en la sociedad en la que vivimos. Que éste sea el inicio para dar fin a tanto sufrimiento, no sólo por el tuvieron que pasar todas estas chicas sino sus familias, las que no volverán a ser las mismas porque ya no están ni estarán. Que nunca más seamos #NiUnaMenos.
Es por ese lamentable motivo que hoy escribo porque se lleva a cabo una vez más una marcha de #NiUnaMenos con el propósito de que acaben los femicidios y la violencia de género porque #VivasNosQueremos. Parece increíble que hayamos llegado a este punto de tener que pedir sólo vivir o vivir y salir tranquilas sin el temor inminente de que nos pueda pasar algo.Pero claro y peor aún el miedo no sólo aparece respecto de aquellos extraños con mentes perversas, a veces y en muchos de los casos de los que tenemos noticias y tantos otros de los que no se visibilizan estas mujeres fueron víctimas de sus propias parejas, de quienes se llaman hombres y actúan cobardemente golpeando, violando, matando y hasta escondiendo sus cuerpos como si no se tratara de una persona sino tan sólo de un objeto desechable, que se usó y luego se tira, ahí con la basura, con los restos que ya nadie quiere.
Detrás de todas estas tristes noticias que llenan titulares de noticieros y diarios hay personas, con historias y familias. Historias que ni siquiera llegaron a escribirse porque un inmundo, alguien que no merece nada, decidió tomar su vida y terminar con ella. Y las familias desesperadas que buscaron intensamente a sus hijas, hermanas, amigas, sobrinas, etc el único consuelo que les queda es ver tras las rejas a los asesinos y que por fin se haga justicia y con ella una paz que no es tal pero a la que se espera algún día llegar.
Muchos son los ejemplos, muchas las mujeres que ya no están; Marita Verón salió de su casa y nunca más se la volvió a ver; Érica Soriano nunca fue encontrada y su pareja es el principal sospechoso de la muerte y desaparición de su cuerpo; Ángeles Rawson volvía de su colegio y días más tardes la encontraron envuelta en una bolsa de consorcio que había sido arrojada en un container de basura y posteriormente un empleado encontró su cuerpo en una cinta junto con un montón de restos de basura; y la más reciente Lucia, drogada, violada y asesinada.
Pero ellas no fueron las únicas. Lamentablemente algunos nombres se pierden porque todos los días hay nuevos casos y más brutales aún. Y hasta eso es injusto. Que una muerte sea desplazada por otra porque ninguna debió pasar. Todas deberían estar vivas, con sus seres queridos y cumpliendo metas. Siendo mujeres libres sin miedo a vivir.
Hoy seguramente murmurarán pensamientos machistas, retrógrados, arcaicos en contra de la marcha. Estarán los quejosos de siempre minimizando la cuestión y los hipócritas que alzan sus voces a favor mientras degradan, discriminan y excluyen a personas por su orientación sexual y autopercepción con un género distinto al sexo biológico por el otro lado. Seguirán reclamando que la comida esté hecha a tal horario y la casa impecable, que se ocupen de los hijos porque él trae el "pan a la mesa" y llega cansado como para realizar una tarea que es propia de la mujer. (Todavía sigo en la búsqueda por encontrar en qué parte de la vida, de escritos antiguos, esas tareas son exclusivas de nosotras).
Está tan enraizado la idea de mujeres en la cocina y hombres afuera que hasta nuestras pares son más machistas que los propios hombres aunque parezca ilógico e incoherente. Y claro es muy difícil dejar atrás siglos y siglos de una idea pensada por hombres que lo único que hacía e hizo fue colocar a la mujer en muchos peldaños abajo de la posición masculina, siempre privilegiada en cuanto ámbito pueda pensarse. Y hoy ya en el siglo XXI han habido muchos cambios y avances pero la deuda sigue siendo muy grande, y eso se puede observar a simple vista si prendemos la tele y la consigna es #NiUnaMenos.
Seguramente la situación no cambiará de un día para el otro como por arte de magia, porque revertir esta situación depende de nosotros, de tomar conciencia y educar que las mujeres también somos personas, ni menos ni más que nadie. Que no es nuestro ámbito exclusivo el del hogar y la cocina. Que podemos optar por no querer ser madres, ni que el sueño es casarnos; de que si alguna dijo NO eso es lo que significa y no querer forzarla a nada. O que si en cambio "fue al frente" eso no la hace menos mujer o una puta o merecedora de que la violen y luego la maten. Que si se enamoró de otra mujer no necesita de un hombre para que cambie de "opinión" porque no encontró al indicado. Que si quiere vestirse de la manera que más le plazca no sea vista como objeto sexual ni se indague qué llevaba puesto cuando decidieron llevársela, drogarla, violarla...matarla. Que ingrese a un puesto laboral por su idoneidad y no porque el jefe la ingresó y ascendió con otras intenciones. Que pueda ser independiente personal y económicamente sin estar atada y a merced de un hombre violento del cual dependen tanto ella como sus hijos. Que sean escuchadas, atendidas, protegidas por todos los organismos e instituciones. Que no queden desamparadas y con miedo a una muerte que se puede evitar. Que dejen de sumarse muertes que no hacen más que restar en la sociedad en la que vivimos. Que éste sea el inicio para dar fin a tanto sufrimiento, no sólo por el tuvieron que pasar todas estas chicas sino sus familias, las que no volverán a ser las mismas porque ya no están ni estarán. Que nunca más seamos #NiUnaMenos.
lunes, 17 de octubre de 2016
Por la mañana
Esto escribí hoy bien temprano mientras esperaba y la espera es siempre eterna:
Mi pedacito de cielo
a esta hora de la mañana
lo veo a través de una ventana
que me invita a contemplarlo.
El color celeste intenso
con sus rayos que atraviesan
me dan su bienvenida,
empieza un nuevo día.
Y como todo es menos doloroso
si hay melodía de fondo
el canto de los pájaros
hacen de ello lo propio.
El viento tenue que acompaña
y sopla lento entre las ramas
despojan las dudas
y me aclaran el panorama.
Los primeros buenos días
de la gente cansada,
que continúa en sus sábanas
y sus sueños en las almohadas,
se dirigen a sus labores
renegando de su suerte.
Los más pequeños y no tanto
comienzan la actividad escolar
y disimulan escuchar a sus maestras
cuando lo que quieren es jugar.
Sus madres en general
vuelven al hogar
y muchas otras al trabajo van.
Pero lo que tienen en común todas esas mujeres
es el amor por sus hijos
y ellos respecto de ellas ansiosos esperan verlas.
Llegado el mediodía algunos regresan
a casa contentos: saben que hasta mañana
guardan el cuaderno.
Mientras hay otros que recién entran
esperando que el reloj toque las cinco.
A la noche todos juntos, mamá, papá y los niños
o mamás y papás en familia
se comentan su día repasando qué fue lo que hicieron
pronto hay que ir a descansar para esperar al nuevo día.
domingo, 2 de octubre de 2016
Verdadero Amor
Me encantó. Aunque muchos y hasta yo a veces no crea o crea a medias en las buenas acciones de la gente siempre esa misma te demuestra que existe. Y también que el amor todo lo puede como en las novelas que pasan y no nos cansamos de ver. Yo he visto una pareja así. Llenos de amor. Ella débil por su enfermedad y él dispuesto a bajarla del colectivo en sus brazos. Eso inspiró en mí unas rimas que pronto publicaré. Quizás haya sido yo una más de los testigos de ese amor. Quizás los protagonistas de mi poesía sean estos mismos. No sé. Todo se resume en amor del verdadero.
http://www.infobae.com/teleshow/infoshow/2016/09/16/diego-y-daniela-no-son-ricos-ni-famosos-pero-su-historia-de-amor-conmovio-al-pais/
Esto escribí el diez de marzo después de ver una situación similar:
He visto muchas situaciones sentada en mi sillón.
He visto personas y personajes, de esos que dan en televisión.
He visto novelas, películas y series y todas ellas,
que trataban de amor,
nunca fueron tan reales como las que vieron mis ojos hoy.
Porque ellos vieron una pareja que se tenían mucho amor.
Él la quería tanto que nunca la dejó.
No dejó que ella, sola, bajara de aquel vagón.
Pues les parecerá raro esto que cuento hoy.
¿No dejó que bajara sola?
Claro, no les he contado que ella enfermó.
Enfermó muy tristemente y sin fuerzas la dejó.
Y él enseguida, en sus brazos
fue que la tomó.
Ellos bajaron y yo seguí mi viaje.
No sé que será de ellos hoy.
Sólo sé que mis ojos vieron amor verdadero entre ellos dos.
Mientras, pasa el tiempo aquí...
Qué hace una persona a estas horas de la madrugada despierta?. Varias son las respuestas. Algunos tienen el mal hábito de dormirse cuando hay que levantarse; otro que está trabajando; el estudiante que prepara su examen; la mamá que escuchó llorar a su bebé y se levantó a calmarlo; el desvelado que relojea redes y se pierde en ellas; el que decidió actualizarse con su serie favorita: el trabajador responsable que debe entregar su trabajo y ultima detalles; los enamorados que se cuentan y proyectan su futuro: los cantantes yendo de un punto del país a otro; y así infinidad de situaciones que se dan a un mismo tiempo y diferentes entre sí, en lugares y contextos diversos.
De hecho yo a esta hora (3:11 am) estoy escribiendo no sé bien qué pero lo estoy haciendo.
Pienso que en otros lugares en estos momentos el sol brilla y ya es de día, que mientras todos aquí, en esta parte del planeta, allí debajo de todos, descansamos (o deberíamos) hay quienes se enfrentan al nuevo día.
Porque el espacio y el tiempo es relativo, como todo en la vida.
El espacio más chico en metros será el más grande por como nos hace sentir. El más deseado de los lugares no será físico sino uno que viene acompañado de esfuerzo y sacrificio. Cuántos decimos a diario quiero estar en su lugar, quiero llegar ahí. Pero ahí no es la tarima donde das el discurso de agradecimiento o donde te entregan el diploma...Ahí es un concepto abstracto. Ese lugar, ese espacio reducido, decorado es la culminación de una construcción de deseos, esfuerzos y dedicación. Los cimientos de ese espacio no físico.
Y el tiempo es más relativo aún. Los minutos vuelan pero son siempre iguales. Las horas se repiten y regresan a su inicio y es todo un eterno círculo al que caemos en todo momento.
Los segundos que componen minutos y éstos que programan horas para derribar días que se agrupan de a siete y vuelve a comenzar. Los días en cuatro semanas culminan un mes para darle la bienvenida a otro que tendrá o no la suerte de contar con un miembro más en su semana.
Y mientras nosotros atados al tiempo que pasa y retoma y nos deja atrás.
Pero como todo lo relativo dependerá del contexto para verificar cuán bueno ha sido con nosotros. Un año no será mucho tiempo pasado si ha tenido en su vida un bebé. Pero diremos que un año en una relación es casi considerarla estable "en los tiempos que corren".
La edad que resulta el árbitro para juzgar cómo ha pasado el tiempo será la suficiente o no depende para qué. Si me quiero ir 10 años no parecen ser los correctos, no lo son. Pero sí para hacer las tareas escolares sola, para lograr esa independencia que a esa edad no pretendo.
La mayoría de edad es algo muy indeterminado. Los 18 es el número clave parece. Si los comparo con el tiempo vivido no parece demasiado y verán que al mismo tiempo sí. Casi dos décadas que si se computan en un trabajo es más días de vacaciones y ni hablar si de matrimonio se trata. Veinte años con otra persona es todo un número quizás más de los que se tenía cuando la gente se casaba y abandonaba el hogar. China es un ejemplo de ello pero Argentina no fue menos.
En definitiva un segundo es pasado y lo dejé atrás después de escribir esta última letra y siempre nos van a faltar segundos en nuestras vidas porque nunca ni el tiempo será suficiente ni el espacio será algo que pueda tocar.
De hecho yo a esta hora (3:11 am) estoy escribiendo no sé bien qué pero lo estoy haciendo.
Pienso que en otros lugares en estos momentos el sol brilla y ya es de día, que mientras todos aquí, en esta parte del planeta, allí debajo de todos, descansamos (o deberíamos) hay quienes se enfrentan al nuevo día.
Porque el espacio y el tiempo es relativo, como todo en la vida.
El espacio más chico en metros será el más grande por como nos hace sentir. El más deseado de los lugares no será físico sino uno que viene acompañado de esfuerzo y sacrificio. Cuántos decimos a diario quiero estar en su lugar, quiero llegar ahí. Pero ahí no es la tarima donde das el discurso de agradecimiento o donde te entregan el diploma...Ahí es un concepto abstracto. Ese lugar, ese espacio reducido, decorado es la culminación de una construcción de deseos, esfuerzos y dedicación. Los cimientos de ese espacio no físico.
Y el tiempo es más relativo aún. Los minutos vuelan pero son siempre iguales. Las horas se repiten y regresan a su inicio y es todo un eterno círculo al que caemos en todo momento.
Los segundos que componen minutos y éstos que programan horas para derribar días que se agrupan de a siete y vuelve a comenzar. Los días en cuatro semanas culminan un mes para darle la bienvenida a otro que tendrá o no la suerte de contar con un miembro más en su semana.
Y mientras nosotros atados al tiempo que pasa y retoma y nos deja atrás.
Pero como todo lo relativo dependerá del contexto para verificar cuán bueno ha sido con nosotros. Un año no será mucho tiempo pasado si ha tenido en su vida un bebé. Pero diremos que un año en una relación es casi considerarla estable "en los tiempos que corren".
La edad que resulta el árbitro para juzgar cómo ha pasado el tiempo será la suficiente o no depende para qué. Si me quiero ir 10 años no parecen ser los correctos, no lo son. Pero sí para hacer las tareas escolares sola, para lograr esa independencia que a esa edad no pretendo.
La mayoría de edad es algo muy indeterminado. Los 18 es el número clave parece. Si los comparo con el tiempo vivido no parece demasiado y verán que al mismo tiempo sí. Casi dos décadas que si se computan en un trabajo es más días de vacaciones y ni hablar si de matrimonio se trata. Veinte años con otra persona es todo un número quizás más de los que se tenía cuando la gente se casaba y abandonaba el hogar. China es un ejemplo de ello pero Argentina no fue menos.
En definitiva un segundo es pasado y lo dejé atrás después de escribir esta última letra y siempre nos van a faltar segundos en nuestras vidas porque nunca ni el tiempo será suficiente ni el espacio será algo que pueda tocar.
miércoles, 28 de septiembre de 2016
Un poco de Vida
Dejemos el egoísmo de lado. Vivamos el día sin pensar demasiado en el mañana. Lo que importa es el hoy. Esas y muchas frases nos (me) encanta decirlas o pensarlas más bien porque la realidad es esa y nadie la puede cambiar. La puede amoldar, disimular o simplemente girar la vista para otro lado y seguir, continuar, mirar hacia adelante, hacia lo que queremos ser, hacia el sueño que vive latente y espera despertar por fin. Es importante que vivamos, que nos dé gusto despertar todos los días porque tenemos por qué o por quién. Es vital rodearse de aquellas personas que nos transmiten su cariño, su amor, su protección, que comparten su vida, sus días. Está claro que la vida no es fácil, ni siquiera cuando se es chico y creíamos que el problema más grande era no poder jugar todo el tiempo, que mamá o papá quisiera más a uno de tus hermanos o que no nos querían por el reto o el "castigo" cuando nos portábamos mal. Siempre en todo momento se nos presentan problemas, obstáculos, cuestiones que parecen ser las peores de sobrellevarse y dejar atrás. A medida que pasan los años, que vas "creciendo" también parece que todo es más difícil. Ya no es lidiar con no salir a jugar o aguantarse horas sin tu juguete o juego favorito. Ahora es más tareas, más exámenes y los problemas típicos de la adolescencia. Los primeros amores, la desilusión, no encajar en determinado grupo y hacerlo todo para que te acepten o simplemente ser uno y no importar qué dirán ni nada ni nadie. Y con los años adolescentes viene la rebeldía, el creer que ya crecimos lo suficiente y alejarnos de los consejos de papá y mamá, de que somos seres independientes, de que ya no nos pueden decir nada porque "ya somos grandes". Lo creíamos en verdad. Pero otra vez la vida, la realidad nos demostró que nunca se es grande, que siempre vamos a necesitar del abrazo de mamá, del consejo de papá y viceversa. Que hay problemas más grandes, más difíciles que no gustarle al chico/a de tu clase o no ser la más popular del colegio, porque ahora es empezar una nueva etapa, es entrar al mundo de los adultos dicen. Sí, claro, cuando decidís por propia elección o por tradición familiar seguir esa carrera y te sumergís en la vida universitaria tan pesada y a la cual hay que dedicarle gran parte de tu tiempo y, en definitiva, de tu vida porque en el medio hay que trabajar y no siempre se encuentra al primer intento o suele ser más tedioso que la carrera en sí. Porque ese trabajo que sustenta el estudio es espantoso no sólo por el pobre sueldo que se recibe sino por la gente con la que se trabaja, etc, etc. Y este sí resulta un problema difícil de saltar porque ya somos adultos y por ende independientes económicamente o por lo menos eso se supone cuando hablábamos de adultez, cuando allá a lo lejos queríamos ser grandes. Después nos damos cuenta que no jugar, no ser la chica/o popular era lo mejor que nos podía pasar porque del otro lado y en todo momento estarían nuestros padres que nos harían sentir que todo lo malo dura un momento y después se va. Pero y aunque en esta etapa y en todas las anteriores y las que vendrán ellos estarán para nosotros, lo cierto es que es ahora nuestro problema y objetivo salir adelante, continuar, vivir el presente, buscar ir hacia donde queremos estar y ser, total ellos siempre estarán para decir que todo pasará, que nos quieren, que somos su orgullo.
Los problemas son y serán difíciles pero no imposibles de superar. Siempre pensaremos que "a mí me pasa de todo", que nuestros problemas son los peores, que nadie nos supera en sufrimiento. Y en algún punto hay cierta verdad en ello pues el efecto dominó se hace presente ante cada problema y eso implicará creer que la mala suerte nos persigue, y como consecuencia nadie pasa por lo que vos pasás o sufrís pero la vida y el mundo es inmenso y nos demuestra que siempre hay alguien que sufre más que vos y aún así tiene esperanzas y ganas de vivir, que sonríe porque ve salir el sol o escucha el sonido de los pájaros o porque tiene un día más en la vida que quizás de a poco se le va apagando. Cómo no creer y concluir que nada es un problema cuando ves a un niño jugar estando internado y su sonrisa hace desaparecer todo dolor. Cómo decimos tener problemas cuando no estamos en la piel de una madre, de un padre que ve sufrir e irse a un hijo o no atravesamos el extenuante tratamiento para quedar embarazada y nunca poder conseguirlo y ese resulta el mayor de tus anhelos. Nos tomamos la licencia de quejarnos, de lamentarnos porque así somos individualistas y egoístas, creyéndonos dueños de un dolor que no es tal, de un problema ante el cual podemos hacerle frente o esperar que nos pase por arriba. Lo digo porque sé qué es lamentarse y preguntarme por qué a mí cuando en realidad existen personas que lo han vivido todo, bueno y malo y siguieron adelante. Lo digo porque un nene me demostró sin querer que la actitud ante los problemas lo es todo. Que nada ni nadie puede limitarte, que los ojos no detienen tu vida y lo que ellos transmiten sólo dependerá de uno. Porque a su edad se comportó como el adulto que muchos no somos y me llevó a muchos años atrás en mi vida a reflexionar cuán diferente sería mi perspectiva y actitud ante la vida si sólo hubiese enfrentado mis problemas en mi favor y sin importar el qué dirían o el cómo me miraban. Él era él y con eso fue suficiente para que yo lo admirara y entendiera que el problema es tal si queremos que así sea.
Los problemas son y serán difíciles pero no imposibles de superar. Siempre pensaremos que "a mí me pasa de todo", que nuestros problemas son los peores, que nadie nos supera en sufrimiento. Y en algún punto hay cierta verdad en ello pues el efecto dominó se hace presente ante cada problema y eso implicará creer que la mala suerte nos persigue, y como consecuencia nadie pasa por lo que vos pasás o sufrís pero la vida y el mundo es inmenso y nos demuestra que siempre hay alguien que sufre más que vos y aún así tiene esperanzas y ganas de vivir, que sonríe porque ve salir el sol o escucha el sonido de los pájaros o porque tiene un día más en la vida que quizás de a poco se le va apagando. Cómo no creer y concluir que nada es un problema cuando ves a un niño jugar estando internado y su sonrisa hace desaparecer todo dolor. Cómo decimos tener problemas cuando no estamos en la piel de una madre, de un padre que ve sufrir e irse a un hijo o no atravesamos el extenuante tratamiento para quedar embarazada y nunca poder conseguirlo y ese resulta el mayor de tus anhelos. Nos tomamos la licencia de quejarnos, de lamentarnos porque así somos individualistas y egoístas, creyéndonos dueños de un dolor que no es tal, de un problema ante el cual podemos hacerle frente o esperar que nos pase por arriba. Lo digo porque sé qué es lamentarse y preguntarme por qué a mí cuando en realidad existen personas que lo han vivido todo, bueno y malo y siguieron adelante. Lo digo porque un nene me demostró sin querer que la actitud ante los problemas lo es todo. Que nada ni nadie puede limitarte, que los ojos no detienen tu vida y lo que ellos transmiten sólo dependerá de uno. Porque a su edad se comportó como el adulto que muchos no somos y me llevó a muchos años atrás en mi vida a reflexionar cuán diferente sería mi perspectiva y actitud ante la vida si sólo hubiese enfrentado mis problemas en mi favor y sin importar el qué dirían o el cómo me miraban. Él era él y con eso fue suficiente para que yo lo admirara y entendiera que el problema es tal si queremos que así sea.
domingo, 11 de septiembre de 2016
Uno que quiere por dos
Sí alguna vez les pasó que de repente uno quiere por dos, este poema refleja un poco eso o no sé, tan sólo surgió.
Te escribo para que me leas
y es inútil, pues ni te enteras.
Invento que te hablo y que al fin respondes.
Recreo en mi mente eventuales situaciones
y no me doy cuenta que son solo ilusiones.
Vuelvo a hablar a través de los versos
y son las rimas lo único que tengo.
Porque nada tiene sentido
que el sentido común entienda.
Cómo es que me dijiste lo que no recuerdas?
Es extraño pensar y pensarte.
Sé que allí estás y te esfumaste.
Ni siquiera entiendo el curso de lo que escribo
si esto jamás será leído.
En tu felicidad te veo y es a mí a quien no entiendo.
No puedo escurrirme ahí, donde no pertenezco.
Pero suele ser así de igual mi situación
cada vez que encuentro mi corazón.
miércoles, 7 de septiembre de 2016
... Quiero querer....
Hace varios días no publico nada aquí pero eso no significa que mi boca no hable a través de mis escritos. Así que una noche anoté en mi celular algo que surgió tan fluido como el agua misma. Se los comparto :
Quiero ser libre en plenitud.
Quiero reír y llorar.
Quiero el amor en mi vida.
Quiero la felicidad.
Quiero mirarte a los ojos y nunca despertar.
Quiero soñar a tu lado; quiero ir más allá.
Quiero irme y volver;
Quiero ver y no ver.
Quiero días eternos y noches de luna.
Quiero el sol en el cielo y días de lluvia.
Quiero el frío invierno y el pesado verano.
Quiero sumar a mis años
un poco de locura
y olvidarme de a ratos
lo que llaman cordura.
Quiero viajar en el tiempo, volver hacia atrás.
Encontrar mi pasado y poderlo cambiar.
Quiero sortear los problemas, dejarlos pasar.
Quiero dejar la tristeza, que no gane mi soledad.
QUIERO TODO ESO Y MÁS.
QUIERO QUERER Y QUE ME QUIERAS
Y QUE POR FIN SEA VERDAD.
Quiero ser libre en plenitud.
Quiero reír y llorar.
Quiero el amor en mi vida.
Quiero la felicidad.
Quiero mirarte a los ojos y nunca despertar.
Quiero soñar a tu lado; quiero ir más allá.
Quiero irme y volver;
Quiero ver y no ver.
Quiero días eternos y noches de luna.
Quiero el sol en el cielo y días de lluvia.
Quiero el frío invierno y el pesado verano.
Quiero sumar a mis años
un poco de locura
y olvidarme de a ratos
lo que llaman cordura.
Quiero viajar en el tiempo, volver hacia atrás.
Encontrar mi pasado y poderlo cambiar.
Quiero sortear los problemas, dejarlos pasar.
Quiero dejar la tristeza, que no gane mi soledad.
QUIERO TODO ESO Y MÁS.
QUIERO QUERER Y QUE ME QUIERAS
Y QUE POR FIN SEA VERDAD.
sábado, 20 de agosto de 2016
Hola en blanco
Hice cambios en mi blog y nunca estoy conforme con nada porque me cuesta decidir siempre cuando no tengo las cosas en claro. Lo cierto es que mal o bien me gusta hacer esto, escribir y tratar de que aquí quede plasmado es mi intención. Ahora "Hoja en blanco" refleja un poco más eso. Su título me invita a escribir, mucho o poco, y a ustedes a leer. Les dejo unas de mis primeras rimas que fueron el puntapié inicial de este camino que recién comienzo a transitar.
Encontré la forma de combatir el dolor,
que es escribiendo y ni siquiera el amor.
Las palabras hablan y se escriben solas
cuando lo que quieres decir se te atraganta...
Encontré las palabras justas para ser leídas,
Las que se meten dentro y quieren ser oídas.
Palabras tan fuertes, que golpean de a poco,
con cada letra puesta y cada frase lista.
Encontré el arte de hablar sin emitir palabra,
de decir muchas cosas a través de mi palma.
Encontré la forma de combatir el dolor,
que es escribiendo y ni siquiera el amor.
Las palabras hablan y se escriben solas
cuando lo que quieres decir se te atraganta...
Encontré las palabras justas para ser leídas,
Las que se meten dentro y quieren ser oídas.
Palabras tan fuertes, que golpean de a poco,
con cada letra puesta y cada frase lista.
Encontré el arte de hablar sin emitir palabra,
de decir muchas cosas a través de mi palma.
Soñar es lindo!
Hagamos de cuenta que te intereso, yo haré mi parte también
Te enviaré mensajes de noche para que veas mi interés.
Me dirás cosas lindas y me quedaré pensando en ellas.
Te diré al otro día que te extraño y que por eso te soñé
Me responderás de inmediato y me invitarás a vernos.
Te diré que cuando quieras y el horario lo pondrás vos.
Nos veremos y sonreiremos y hablaremos sin parar
Me harás reír y yo te hablaré de mis problemas,
Me escucharás con atención y lo mismo haré yo.
Me dirás el primer Te Amo luego de un beso robado.
Y con gran sorpresa te responderé También Yo.
Haremos todo eso que dicen y hacen los enamorados.
Eso te digo en mis sueños cuando te apareces en ellos
Pero al momento de tu respuesta ya tengo los ojos abiertos.
Soñar es lindo!
Te enviaré mensajes de noche para que veas mi interés.
Me dirás cosas lindas y me quedaré pensando en ellas.
Te diré al otro día que te extraño y que por eso te soñé
Me responderás de inmediato y me invitarás a vernos.
Te diré que cuando quieras y el horario lo pondrás vos.
Nos veremos y sonreiremos y hablaremos sin parar
Me harás reír y yo te hablaré de mis problemas,
Me escucharás con atención y lo mismo haré yo.
Me dirás el primer Te Amo luego de un beso robado.
Y con gran sorpresa te responderé También Yo.
Haremos todo eso que dicen y hacen los enamorados.
Eso te digo en mis sueños cuando te apareces en ellos
Pero al momento de tu respuesta ya tengo los ojos abiertos.
Soñar es lindo!
viernes, 12 de agosto de 2016
El Nombre
El nombre se repetía por todos lados. Lo escuchaba en la tele, en la radio, mientras caminaba y una le decía a la otra que no lo quería ver más; en el colectivo de regreso a casa suena el celular de uno de los pasajeros y del otro lado alguien con su nombre. Por todos los rincones de la ciudad parecía resonar ese nombre, el que ni siquiera iba primero en el documento porque odiaba el que la madre le había puesto en memoria de su padre, es decir su abuelo (imaginarán qué clase de nombre tendría que lo obviaba siempre que podía). En fin ese nombre que nunca antes pareció haber sido considerado "lindo" de un día para otro se volvió popular. Las madres famosas llamaban a sus recién nacidos de esa manera y como efecto dominó las mujeres comunes, como nosotras, pusieron a sus bebés de igual forma. Se volvió moda y ustedes vieron que eso es cuestión de días para que se propague por todas y cada una de las partes de un mundo que parece inmenso pero se reduce cuando menos queremos.
Y lo que pasa es que cuando menos queremos acordarnos de alguien el mundo, el azar, la suerte (mala) y los planetas parecen saber de ese deseo y nos pone a prueba: a ver cuánto es el aguante que llegamos a tener hasta explotar, no importa de qué forma o contra quién, sólo para saber si nuestro umbral es lo bastante alto como para seguir de largo y saltar el trago amargo.
Hasta el momento todo parecía bajo control. Trataba que los recuerdos que la llevaba de inmediato tan sólo por escuchar su nombre quedaran disueltos en su mente y de a poco borrarlos, los buenos pero sobre todo los malos, porque ellos eran el motivo que hacían no querer ni siquiera escuchar y mucho menos pronunciar su nombre.
Cuando algún que otro no estaba al tanto de su "separación" y preguntaban por él casi sin dejarlo terminar ella respondía que prefería no hablar del asunto que en otro momento quizás. No le importaba quedar como una maleducada frente a esa situación. Su dolor o su rabia o ambos a la vez eran más fuertes que los buenos modales que demostraba a diario. Y es que su boca decía no pero su corazón hablaba más alto y le recordaba el sentimiento que aún seguía vivo. Pero eso ya no importaba, no fue suficiente para retenerlo. Y tampoco el futuro que habían planeado pudo concretarse.
Fueron varios los años que estuvieron juntos y enamorados, como esas típicas parejas que siempre se llenan en las novelas televisivas, esas que creemos nunca se van a dar en la vida. Pero ellos eran el uno para el otro y su destino era el mismo, como si Dios hubiese escrito la historia perfecta y no habría mejores protagonistas que ellos para esa ficción que era real. Deseaban lo mismo: una vida juntos y un "hasta que la muerte los separe". Y ese día, el soñado para ambos llegó. Su casamiento. Ahí rodeados de sus seres queridos y amigos más íntimos, se prometieron amor eterno. Cualquiera que haya estado presente aquel día podía afirmar que las palabras que se decían a los ojos eran tan ciertas como el contexto todo. Su felicidad se irradiaba por doquier y se contagiaba aún sin querer.
La ceremonia concluyó y una vez solos terminaron de arreglar algunas cuestiones antes de descansar lo suficiente como para emprender un viaje en auto hacia el destino de luna de miel, que no era uno sino varios porque pensaban recorrer el país en ese vehículo que habían comprado hacía un par de años. Tanto el recorrido como el auto fueron dos de esos deseos materiales que pudieron lograr y obviamente casarse.
Salieron y se despidieron de sus respectivas familias que al cabo de un mes volverían a reencontrarse. Habían trabajado lo bastante como para ahorrar y "darse el gusto".
No cabía más felicidad en esos cuerpos. Todo estaba saliendo tal cual lo planeado. Hasta que un día, el segundo de su luna de miel, todo se volvió de cabezas y la vida de ambos cambiaría para siempre.
De noche regresando al hotel de turno, un clima hostil y una lluvia que no dejaba divisar más de doscientos metros fueron los factores para que se produjera un accidente. Él manejaba lo más lento que podía pero en una curva temible y más peligrosa aún un camión lo embistió de lleno. Y todo sucedía en cámara lenta. Cuando la normalidad pareció tomar control, ella miró a su costado y vió a los médicos junto sus padres. Se retiraron el padre y el médico. No entendía qué pasaba. Cuando se quedó a solas con su madre lo único que preguntó fue qué había pasado, dónde estaba él. Y ahí la noticia menos esperada. Lo siguiente fue romper en llantos y gritar, exclamar su nombre. Sólo su nombre que ahora le recordaba lo más lindo que tuvo y el dolor más profundo.
domingo, 7 de agosto de 2016
No digas
A veces nos aseguran que nos conocen y que nosotros a ellos también pero ¿realmente es así?
Un pequeño poema, desprolijo sin demasiadas vueltas:
No digas
No digas que soy buena si no viste mis días malos.
No digas que soy tranquila si no estuviste en mis turbulencias
No digas que me conoces si no sabes de mi pasado
No digas nada si no miraste a mis ojos y viste más allá.
Entiendo que sea una frase y que así lo creas
Entiendo que lo pienses pero ni yo creo conocerme
No digas que me conoces si no sabés cuál es mi color favorito
Ni cuál mi película o si es que alguna vez te conté un secreto.
No creas conocerme si no entiendes mi forma de ser
O si mi mal humor es algo recurrente.
No creas conocerme porque en algún momento te hablé
No sabes de mis defectos o mis virtudes
De mis miedos interminables y preocupantes
De los sueños y deseos que espero realizar
Te preguntaste alguna vez si me enamoré
Pues en mi cabeza nunca sé qué responder
Y si la respuesta a tus preguntas fuera negativa
Todo lo que afirmabas desaparecería de inmediato
Y sabrías por fin que nunca me conociste como decías
Ni era lo buena que parecía
Tan sólo soy una persona como las demás
Que espera que alguno desee conocerla.
Un pequeño poema, desprolijo sin demasiadas vueltas:
No digas
No digas que soy buena si no viste mis días malos.
No digas que soy tranquila si no estuviste en mis turbulencias
No digas que me conoces si no sabes de mi pasado
No digas nada si no miraste a mis ojos y viste más allá.
Entiendo que sea una frase y que así lo creas
Entiendo que lo pienses pero ni yo creo conocerme
No digas que me conoces si no sabés cuál es mi color favorito
Ni cuál mi película o si es que alguna vez te conté un secreto.
No creas conocerme si no entiendes mi forma de ser
O si mi mal humor es algo recurrente.
No creas conocerme porque en algún momento te hablé
No sabes de mis defectos o mis virtudes
De mis miedos interminables y preocupantes
De los sueños y deseos que espero realizar
Te preguntaste alguna vez si me enamoré
Pues en mi cabeza nunca sé qué responder
Y si la respuesta a tus preguntas fuera negativa
Todo lo que afirmabas desaparecería de inmediato
Y sabrías por fin que nunca me conociste como decías
Ni era lo buena que parecía
Tan sólo soy una persona como las demás
Que espera que alguno desee conocerla.
jueves, 4 de agosto de 2016
Pienso dejar de pensar.
Pensó en muchas oportunidades dejar de pensar y simplemente hacer. Lo hizo. Se dijo a sí misma "esta vez dejaré que mis acciones vayan más rápido que mis pensamientos". Fue inútil. En la primera ocasión que la vida le puso a prueba lo volvió a hacer aunque no fue un hacer literal. Digamos que sus pensamientos fueron más y ganaron la batalla a sus acciones. Entre tanto se dispuso a "vivir el momento" (el consejo que a diario le decían y ella replicaba cual loro). Conoció a alguien. Fiel a su estilo dejó que el protagonista de sus pensamientos se acercara y tratando de no "abatatarse" entre palabras y risas logró que la charla se vuelva cada vez más fluida. Mientras, su cerebro le hablaba más alto que su receptor y la distraían. Luchaba internamente con su mente. Extraño sí. Aún más difícil tratar de que no se diera cuenta el hombre en cuestión. Hasta que por fin pudo. Hizo callar a sus pensamientos, aunque sea por un momento. Ambos se fueron y cuando se contentó porque parecía haberlo logrado, decidió dar un paso. Él estaba dispuesto a responder hasta que se detuvo. Eso la descolocó. Sintió el fuego desde los pies que iba subiendo para estallarse en su rostro. Se sonrojó dirán. Murió de la vergüenza. Otra vez su mente le hablaba. "No tendría que haber hecho eso"; "ahora qué va a pensar de mí"; "no me va a volver a llamar". Y así continuó. Él se despidió en la puerta de su casa con un beso suave en su mejilla que le dió cierto respiro de alivio. Algo así como un guiño. Se acostó y con su almohada como presa de sus ideas mentales y confidente resignada otra vez las conversaciones silenciosas se hicieron presente hasta que se quedó dormida.
La mañana siguiente encuentra un mensaje de él. Sí. No podía creer que hubiera escrito después de tan fallida despedida, pensaba incrédula. Lo abrió y en él se dejaba leer "Me encantó verte y salir con vos. Perdón si ese beso no fue tal. No quería que pienses cualquier cosa de mí. Si existe otra oportunidad no se volverá a repetir. Beso (que espero darte). Pensó "es el indicado".
martes, 2 de agosto de 2016
Estar agradecida
Una ocasión especial en la vida de cada uno de nosotros resulta nuestro fecha de cumpleaños o por lo menos para mí. Y lo digo por las muestras de cariño de las que uno son objeto. Esas que nos hacen dar cuenta de que formamos parte de la vida de otros y ellos de la nuestra y eso nos hace felices. Yo me conformo con saber que están ahí para mí porque ese es mi mejor regalo. Lo material se deteriora pero los vínculos duran por siempre, aún cuando el contacto diario ya no sea tan diario, aunque se dilaten los encuentros y el intercambio de palabras se haya hecho esperar. Es por ese motivo que hay que estar agradecida de quienes comparten un momento a nuestro lado, aunque sea un rato y también, por qué no, a los que pasaron por él y siguieron su camino; en algún momento los elegimos por el motivo que fuera o las circunstancias que se presentaron. Pero no es necesario un cumpleaños para agradecerles. Muchas son las oportunidades para llevar a cabo algo tan sencillo como decir "gracias" y muchos los espacios donde expresarlas, así que por ello, por acá también, quise decirles GRACIAS a quienes forman parte de mi vida y me siguen en esta etapa blogger también jajaja. Y a quienes me leen, esto que no es nada del otro mundo, pero sí una historia, chiquita de mi vida, también tengo que agradecerles. Pronto escribiré más. GRACIAS y hasta luego.
domingo, 31 de julio de 2016
De tal palo...
En esta oportunidad y como parte de mi presentación quisiera explicarles o dar a conocer esta especie de pasión por escribir. Siempre digo o, más bien, todos tenemos cosas que se las debemos a nuestros padres. Desde lo físico, la personalidad, actitudes y también esos momentos donde uno es uno por completo, donde nos olvidamos del mundo y sólo somos nosotros durante el tiempo que dura ese momento. De esos momentos con mi lapicera y cuaderno en mano, también ha sido una réplica de un pasado no muy lejano de mi mamá. Ella también escribe y ha sido su sueño (no cumplido por ahora) tener su propio libro. Me he deleitado leyendo algunas de sus pequeñas historias y otras lleva guardada consigo. Por eso en alguna oportunidad le dediqué unas palabras:
Lo que yo siento por ella no se explica con palabras;
Igual que la luna y las estrellas nunca están separadas.
Con la que me puedo enojar y rápidamente amigar
porque la amo mucho, porque es mi mamá.
Verla con una sonrisa
Que se sienta bien, feliz me llena de alegría
Por eso y por mucho más, te amo Mamá.
Un resumen de lo que significa para mí.
Algún día ella escribirá aquí...
Lo que yo siento por ella no se explica con palabras;
Igual que la luna y las estrellas nunca están separadas.
Con la que me puedo enojar y rápidamente amigar
porque la amo mucho, porque es mi mamá.
Verla con una sonrisa
Que se sienta bien, feliz me llena de alegría
Por eso y por mucho más, te amo Mamá.
Un resumen de lo que significa para mí.
Algún día ella escribirá aquí...
sábado, 30 de julio de 2016
Me presento
Acá estoy y no sé bien por qué. Bueno sí pero como a todo lo desconocido siempre cierto recelo me da. Decidí abrir este blog más por diversión que por otra cosa, pero además para explorar el mundo amplio del blog. En lo personal siempre tengo un "dicho" (si se puede llamar así) que me gusta más escribir que hablar, o mejor dicho, que escribiendo digo todo lo que con palabras en mi boca no hago y quizás esta sea La oportunidad de que lo dicho se vuelva hecho pero antes es necesario que me presente. Soy una chica común como cualquiera otra, estudio y mis pasatiempos van de ver pelis, esas de poco presupuesto, "independientes" me gusta llamarlas,leer, pero por sobre todo me gusta escribir y esos pasatiempos tienen un denominador común, todos cuentan una historia, real o no pero que puede pasarnos o a alguien conocido le pasó. Me gustan las historias, de amor, de drama, de celos y todas aquellas sensaciones que todos en algún momento hemos pasado. Espero que en este nuevo comienzo, en el nuevo pasatiempo que encontré, más historias puedan ser escritas y por fin leídas. Hasta luego
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